“Acusada”

Lo que aparenta ser verdad es más importante que la propia verdad.

por Alejandro Bolin | hace 2 días

El género del cine judicial en la mayoría de los casos se centra en la maquinaria de preparación para enfrentar el escenario donde se dirime la culpabilidad de una persona. Por ejemplo en escenas de series televisivas como La ley y el orden o C. S. I. es fundamental tener mejores evidencias que la otra parte para lanzar argumentos y evidencias como si se tratara de pistoleros del oeste. Ahora este género se ha alterado.

Pero los juicios ahora se ganan o pierden en la corte de la opinión pública. Y de eso, entre otras cosas, habla Acusada, la cinta del realizador Gonzalo Tobal, que explora hasta qué punto lo mediático influye a la hora de determinar qué funciona en esos y otros ámbitos.

De principio a fin, Acusada gira alrededor de esa idea, la cual podríamos definir de esta manera: “lo que aparenta ser verdad es más importante que la propia verdad”. En la película tiene más peso el drama que el misterio, de esta forma Acusada presenta una sólida historia que recuerda casos reales, pero que no se queda en las cuestiones legales. Por el contrario, prefiere prestar atención a la condena social que padece la protagonista y cómo debe manejar la imagen pública que los medios reflejan de ella para intentar convencer al jurado.

Sinopsis

La vida de Dolores Dreier (Lali Espósito) cambió drásticamente hace dos años, cuando se convirtió en la principal y única acusada por el homicidio de su mejor amiga, Dolores, quien fue la última que la vio con vida. Sin otros sospechosos a la vista, se convirtió en la aparente única responsable ante los ojos de las autoridades, de la sociedad (la primera en juzgar), los medios (los primeros en condenarla), algunas de sus amigas y su propia familia, a la que la asaltan dudas con respecto a la verdad y se preocupan porque su hija se libre de la cárcel.

Acusada mantiene la tensión jugando con la posible inocencia o culpabilidad del personaje, a la vez que va reconstruyendo lo que ocurrió el día del crimen. El filme se vuelve a ratos angustiante, casi opresivo, como si los espectadores compartiéramos con la protagonista el encierro que ella vive.

El caso toma gran trascendencia mediática y todo el mundo tiene una postura sobre su inocencia o culpabilidad, algo que se acentúa a medida que se acerca el inicio del juicio. Dolores espera ese día encerrada en la casa de su familia, aislada de las noticias y de toda persona ajena a su círculo cercano que no sean su abogado defensor y la publicista encargada de controlar su imagen mediática, algo casi tan importante como el aspecto legal de su problema.

La larga espera por la fecha que determinará su futuro hace que la carga emocional sobre Dolores y su familia se vuelvan insoportables. Ella está jugándose todo por un veredicto que la absuelva de los cargos: pero liberarse de la culpas, será algo mucho más complicado.

El filme de Gonzalo Tobal, que fue la única producción argentina nominada para competir por el León de Oro en el festival de Venecia, es sin dudas un drama que se aleja del thriller y el policial clásico. Aquí no importa en exceso el juego de detectives para observar cómo es que la vida de los involucrados en un crimen queda marcada social y personalmente.

FOTO: @Acusada_LaPeli / TWITTER.