El cineasta iraquí Mohamed Al-Daradji enfrenta a sus demonios interiores con sus películas

La guerra en Irak terminó de manera oficial a finales de 2011, pero para el director de cine Mohamed al-Daradji sigue siendo parte de la vida cotidiana.

por AFP | hace 5 días

La guerra en Irak terminó de manera oficial a finales de 2011, pero para el director de cine Mohamed al-Daradji, que representa por primera vez a su país en los Óscar, sigue siendo parte de la vida cotidiana.

"Podemos decir que mis películas son una manera de hacer frente a las secuelas de la guerra", explicó a la AFP el iraquí de 40 años, que llegó a Los Ángeles para promover su película The Jorney.

"Para mí, la gente iraquí no ha llorado, no ha conseguido aceptar lo que pasó (...) y yo tengo la impresión que quizá mi película pueda ayudar a la gente a reconocerse en la gran pantalla", dijo.

La cinta, que se sitúa en 2006, cinco minutos antes de la detención del dictador Saddam Hussein, trata de una mujer kamikaze que se prepara para hacerse explotar en un atentado contra la estación de ferrocarril de Bagdad.

El primer filme que se estrena de manera comercial en Irak desde hace 27 años, The Journey fue seleccionada por este país como candidata oficial para la próxima ceremonia del Óscar, en la categoría de mejor filme extranjero. Es la tercera vez que Mohamed Al-Daradji representa a Irak en esta competencia, después de Ahlaam en 2007 y Son of Babylon en 2010.

Como las anteriores, The Journey disecciona la guerra y sus consecuencias, esta vez a través de los ojos de una mujer, Sara, que de pronto se da cuenta del horrible acto que está a punto de cometer.

En la estación de ferrocarril de Bagdad, donde se desarrolla la película, el realizador expresa el dolor de los iraquíes a través de diferentes personajes, desde una joven casada a la fuerza perdida en su vestido blanco hasta los niños de la calle que sobreviven vendiendo flores y lustrando zapatos, pasando por un músico que regresa a la vida normal después de pasar 22 años en un campo de prisioneros.

"Un grito"

El cineasta agregó a sus protagonistas a los inevitables militares estadounidenses, que patrullaban la estación ladrando órdenes pero que no están exentos de humanidad, como ese soldado que canta una canción de cuna en un teléfono a su pequeño hijo que vive en Estados Unidos.

Mohamed Al-Daradji dice que se inspiró para esta historia en un artículo dedicado a una adolescente de Irak de solo 17 años, arrestada con cinturón de explosivos alrededor de los riñones.

"Empecé a hacer las investigaciones y descubrí que había más de 200 mujeres kamikazes en Irak", dijo el cineasta.

El realizador pudo profundizar su guion gracias a una prisionera capturada por el ejército de Irak, a quien se le permitió conocer.

"La miré y era un ser humano, era bella e inteligente", narró el cineasta. "Y la pregunta que planteo en The Journey es la posibilidad de redención" para los kamikazes.

"¿Pueden recuperar la humanidad que perdieron?", se preguntó.

Su próxima película, titulada Bird of Paradise, tendrá también en escena a un personaje femenino y a niños.

"Cuando pienso en mi infancia, nadie me escuchaba, es por eso que uso a los niños en mis películas, y a las mujeres también, para darles la palabra", señaló el realizador.

Como siempre, la historia caótica de su país será el corazón del filme. "De manera bastante curiosa, creo que todos los iraquíes sufren de estrés postraumático (...) a través de mis películas grito, proyecto toda mi ira, mi frustración", confió.

"The Journey, la hice por razones egoístas. En cierto modo, me ayuda a aceptarme a mí mismo. Puedes llamarlo una forma de terapia".

Foto: AFP / Frederic J. BROWN