El nacimiento del K-pop

BTS y cómo funciona el idol system.

por Nora Morales | hace 1 semana

Estamos a tan solo una semana del estreno del documental Burn The Stage: The Movie (2018), donde se narra el ascenso meteórico de la banda de k-pop BTS, una de las más importantes de ídolos juveniles que conquistan no sólo Asia, sino Occidente, en un suceso sin precedentes en la industria del k-pop. BTS ha sido la primera banda coreana en llegar al número uno de Billboard 200, la lista que jerarquiza los discos más escuchados de la semana, y ha conseguido este logro dos veces. De la misma manera ha recibido dos premios occidentales: uno en los Billboard Music Awards con el galardón de Top Social Artist; y el otro en los MTV Europe Music Award como Mejor Artista Coreano. Es una de las bandas de ídolos que está llegando a este lado del mundo para quedarse.

La euforia por el contenido cultural coreano no es nuevo, BTS solo es una de las cúspides que los creadores de ídolos han buscado por años. Así pues, hablemos un poco de dónde provienen las bandas de estos ídolos pop y cómo funcionan.

Cuando vemos un video de k-pop es fácil impresionarse, como en el conocido video de “DNA” de BTS. Todos están llenos de color, de coreografías increíbles y perfectamente coordinadas. Los ídolos tienen rasgos perfectos y las canciones destacan por sus ritmos pegajosos. Esta es la fórmula de la mayoría de estos grupos: impresionar y crear maravilla, al fin de cuentas son “ídolos”.

Esta historia comenzó con Lee Soo-man, fundador de SM Entertainment –una de las compañías de entretenimiento más grandes de Corea del Sur– y principal creador de ídolos (idol system). Él viajó a Estados Unidos para estudiar y cuando regresó a Corea, tenía una visión clara: quería hacer de su país una réplica de la industria del espectáculo estadounidense. En 1995 fundó su compañía y las ideas de crear una industria dieron rienda suelta. En 1996 nació su primer acto, pero la carrera de este artista se fue al traste al poco tiempo por un escándalo de drogas, así que Lee Soo-man aprendió que era fundamental tener pleno control sobre sus artistas, ya que invertía demasiado dinero en ellos como para que lo tirara a la basura en tan poco tiempo.

Después de esta experiencia, fue que acuñó el término de Tecnología Cultural (TC), en el que el precepto básico es que sus estrellas no nacerían si no se fabricarían por este sofisticado sistema de desarrollo. En el que incluso creó un manual de TC en el que estableció los pasos necesarios para hacer famoso a un artista en países asiáticos. En éste se especifica el color de las sombras, las señas con las manos, la contratación de productores y su nacionalidad, entre otras muchas cosas, que se debe de usar en cada país para asegurar el éxito.

Así fue que nació el idol system del k-pop.

El idol system consiste en estas compañías de entretenimiento y agencias de talentos que reclutan niños de 12 a 19 años; puede que hagan concursos en los que se escojan a los mejores o simplemente los encuentren por la calle y los inscriban al programa de creador de ídolos luego de que el cazatalentos observó potencial en los niños. Pasado este punto, ya que están dentro del idol system, pasan años recibiendo instrucción para convertirse en ídolos. Reciben clases de baile, de canto, de cómo tratar a los fans y de cómo tratar a los medios. Los hacen conscientes y responsables de sus acciones en público, ya que la cultura asiática es por mucho más conservadora que la occidental, y líos como los de Justin Bieber (arrestos y demás), provocan que una carrera termine en la basura.

Después de todo este largo proceso, que dura años y años, los chicos y chicas seleccionadas son asignados a grupos de ídolos.

Gracias a esta larga formación de ídolos, así como al Total Management Strategy en la que la misma empresa de entretenimiento tiene control integral del artista –producción de la música, promoción, coreografías, publicidad, creación de imagen, vestimenta, en pocas palabras todo lo que conlleva la creación de un artista–, es que podemos ver grupos que impresionan con cada paso o sonrisa. En el que hasta la última cosa está pensada y se percibe.

El k-pop está llegando a México con toda su fuerza y podrás conocer la historia de BTS, la banda que está rompiendo records en oriente y occidente, con su documental Burn The Stage: The Movie que se estrena el próximo 15 de noviembre.

Para más información da clic aquí.

La información fue obtenida del libro La fábrica de canciones (2017) de John Seabrook y editada por Penguin Random House, España.