En tiempos de audiencias globales, HBO lanza serie en italiano

"La amiga estupenda", adaptación de una popular saga literaria

por AFP | hace 3 semanas

El canal estadounidense de cable HBO estrena este domingo la serie La amiga estupenda, adaptación de una popular saga literaria, rompiendo nuevas barreras con un rodaje en italiano, una tendencia creciente empujada por la globalización de la audiencia.

Más de 10 millones de lectores han sido seducidos por las novelas de la escritora italiana Elena Ferrante sobre la compleja relación de dos niñas, luego convertidas en mujeres, que se conocen en el Nápoles de los años 1950, desde que el primer libro salió en 2011.

Los seguidores de los libros de Ferrante -seudónimo utilizado por la autora de la que se desconoce su identidad- están impacientes por ver la serie.

Los derechos de transmisión para la serie de ocho capítulos han sido adquiridos en 56 países. Después de HBO será vista en Italia por la RAI a partir del 27 de noviembre y por Canal Plus en Francia en diciembre.

Incluso en Estados Unidos, donde los libros traducidos al inglés representan tan solo 1% del mercado, las cuatro "novelas napolitanas", como se conocen generalmente, han sido un éxito comercial, con 2,6 millones de ejemplares vendidos, según la editorial Europa Editions.

Pero de ahí a producir, en colaboración con RAI, una serie televisiva en italiano, rodada en Italia, por un director italiano, es de todas formas un riesgo para HBO.

Los diálogos son de hecho en dialecto napolitano, y no en italiano clásico, así que incluso RAI difundirá la serie con subtítulos.

"Eso realmente me impactó", dijo el director Saverio Costanzo a The Hollywood Reporter.

Tanta atención al detalle y autenticidad es relativamente nueva en Estados Unidos. En 2009, Quentin Tarantino apuntó en esa dirección con Bastardos sin gloria, en parte filmada en alemán y francés. Pero el mundo de las series estaba reacio a seguir el camino.

Luego apareció The Americans (2013-2018), la galardonada serie sobre espías rusos en Estados Unidos durante la Guerra Fría, que mostró largas secuencias en ruso.

El apetito del público, globalizado y entregado a las plataformas de streaming, se ha volcado cada vez a producciones subtituladas, como da testimonio el éxito internacional de la serie danesa Borgen.

La serie estadounidense Narcos, rodada en español y difundida inicialmente por Netflix en 2015, "abrió la vía para los demás, mostrando que la autenticidad era central en el éxito de una serie", explicó Lorenzo Mieli, productor de la adaptación de L'amica geniale, título original de la novela de Ferrante.

"No podíamos imaginar que actrices estadounidenses interpretaran a niñas italianas en barrios pobres en los años 50", dijo Mieli durante una mesa redonda en MipCom, una feria internacional de la industria que se celebró el mes pasado en la ciudad francesa de Cannes.

 "Verdad dramatúrgica" 

Superado el tema del idioma, quedaba otro paso: cómo garantizar que el contenido de los libros no se deformara con el paso a la televisión.

"Desde el primer libro de Elena Ferrante, sentí que compartíamos las mismas ideas y también la misma obstinación por buscar una verdad dramatúrgica", explicó Costanzo, durante la presentación de la serie en el festival de cine de Venecia en septiembre.

Francesco Piccolo, que escribió el guión junto a Costanzo, dijo que la autora, inicialmente "vigilante", gradualmente se mostró a gusto con la adaptación luego de sus intercambios con el realizador.

"Ella hacía sugerencias pero nunca para defender los libros, sino más con una bella idea de transposición cinematográfica. Ella tenía gran confianza en Saverio", explicó.

El resultado es fiel a la novela, una historia de amistad, admiración, rivalidad y envidia; una inmersión casi documental en el Nápoles de los años 1950, donde Elena y Lima se conocen en la escuela primaria.

A ambas niñas las une una inteligencia fuera de lo común, y estrechan su relación mientras intentan escapar la violencia de su barrio desfavorecido, donde subsiste la ley del Talión.

Rodada en un depósito industrial de los alrededores de Nápoles, la serie recrea ese entorno que las atosiga, con un miserable patio para todo escenario de juego y la escuela como único escape.

Este fresco social sobre la condición femenina es contemplativo, con descripciones de la vida diaria intercalada con las crecientes tensiones entre los personajes, siempre palpables.

"Es una serie totalmente diferente de lo que vemos normalmente en la televisión italiana", explicó Lorenzo Mieli en Mipcom.

"No vemos a gente apareciendo por todas partes, estamos más centrados en la complejidad del punto de vista de los personajes femeninos", explicó al afirmar: "pienso que eso puedo dar pie a una nueva manera de contar historias".

FOTO AFP