Fred Durst dirigirá su propia película protagonizada por John Travolta

"Moose" ya inició rodaje.

por Demian Zavoznick | hace 3 meses

Con Fred Durst en la voz, Wes Borland —a quien todos recordamos por esos enormes y aterradores pupilentes negros y su elaborado disfraz, sino es que ominoso body paint— en la guitarra, Sam Rivers en el bajo, John Otto en la batería y, por supuesto, DJ Lethal agregando el hip-hop en la tornamesa, Limp Bizkit tenía ese algo indefinible, en el lugar y momento preciso que se tradujo en mega-estrellato. Lo tenían todo en su carrera. Arrasaron con el rock y rap de finales de los noventa y era común encontrarlos hasta en la sopa (ni se diga en MTV). Muchos los llegaron a llamar los precursores del nu metal, aunque no a todos les agradara la idea.

Después de varios sencillos exitosos y giras mundiales completamente sold out, Limp Bizkit desapareció del radar… así de simple (en realidad por el cambio en las tendencias y modas). En 2001 Wes Borland dejó la banda, una noticia que no le cayó bien a los fans, sobre todo a los que lo consideraban como el verdadero genio intelectual detrás de la agrupación. Sin Borland y con Durst en completo control de los objetivos de la banda, su dirección musical cambió. El álbum siguiente, Results May Vary (2003), consiguió muy malas reseñas y el tema que todos recordamos de ese material, el cover “Behind Blue Eyes”, original de The Who, fue criticado hasta el cansancio. Podemos afirmar que hubo un retroceso.

Entonces, ¿qué fue de Limp Bizkit?

Parecía que cada integrante tomaría rumbos diferentes. Borland continuó tocando con su otra banda Black Light Burns, formada por Danny Lohner de Nine Inch Nails, Josh Eustis de Telefon Tel Aviv y Josh Freese de A Perfect Circle; grabó y salió de gira con ellos. Sam Rivers se dedicó a producir bandas en su natal Jacksonville, John Otto a dar clases de batería y DJ Lethal se unió a la agrupación de raperos La Coka Nostra. Sería hasta 2011 que Limp Bizkit decidiría reunirse y lanzar el álbum Gold Cobra, su primer material juntos desde 2004. Ese mismo año la banda abandonó Interscope Records y se volvió “independiente” según Durst, aunque unos meses después firmó con la disquera especializada en hip-hop Cash Money Records. ¡Plop!

No fue el regreso esperado pero a estos “chicos” hay que reconocerles que no se rinden.

Pero Durst encontró un lugar en el cine y tuvo un papel bien recibido en la cinta Population 436 bajo la dirección de Michelle MacLaren. Después dirigió la cinta The Education of Charlie Banks en el 2007 y The Longshots en 2009, también colaboró en la dirección de videos musicales para bandas como Korn, Puddle Of Mod y Staind, entre otros.

Durst no quita el dedo del renglón y sigue con su plan de conseguirse un lugar dentro del Séptimo Arte. Ahora se une a John Travolta, que en la actualidad no es precisamente un nombre que figure en las propuestas fílmicas más interesantes. La estrella de Pulp Fiction lleva un ratote en un bache de películas poco exitosas y parece difícil que eso vaya a cambiar. En esta ocasión los dos trabajan en la cinta Moose que ya inició rodaje, por lo cual no habrá que esperar mucho para ver el resultado final. La fecha de estreno del largometraje se encuentra prevista para fines de este mismo año, según lo reporta el sitio Variety.

¿Coincidencia o destino? Dos figuras que dejaron de brillar hace mucho tiempo y que ahora desean cambiar el rumbo.  

Durst dirige y escribió el guion que gira en torno a un fan (Travolta) obsesionado con una estrella de películas de acción que estará personificado por Devon Sawa. La fijación se tornará peligrosa conforme pase el tiempo y el aficionado intentará perjudicar a su estrella favorita de maneras perturbadoras. Según el vocalista, la historia se basada en un capítulo oscuro de su vida en el cual fue acosado por un fan obsesionado con su música durante muchos años.

Dave Bekerman coescribe el guion de un filme producido por Andrea Levorlino y Monika Bacardi. Ambi Media Group es la compañía productora detrás del proyecto, que han trabajado con Travolta en el pasado.

En cuanto a Fred Durst, una vez pasado el fervor de su rebeldía adolescente, se antoja que su paso detrás de cámara sea más sensato. Faltará ver si la carrera de Travolta logra revivir o si necesita que el director Quentin Tarantino lo reclute en alguna de sus cintas para que esto suceda, nuevamente.