Pogba y el gol de su vida

Cuestionado al comienzo del Mundial de Rusia, Paul Pogba finalmente puso a todos de acuerdo, emergiendo como futbolista clave en el centro del campo de la campeona Francia.

por AFP | hace 5 meses

Cuestionado al comienzo del Mundial de Rusia, Paul Pogba finalmente puso a todos de acuerdo, emergiendo como futbolista clave en el centro del campo de la campeona Francia, y especialmente al registrar, a sus 25 años, el gol más hermoso de su carrera, el que desinfló la presión de Croacia en la final de este domingo.

"Conocemos nuestras cualidades. Todos los jugadores soñaron con esto. No es ahora cuando las piernas tiemblan", aseguró el jugador en Telefoot.

Pese a ello, los franceses aún se tambalearon, porque Croacia vendió cara su piel en la derrota (4-2).

Mario Mandzukic anotó un gol en contra de los balcánicos en el minuto 18, Ivan Perisic empató diez minutos después y Antoine Griezmann convirtió un penal posterior para los franceses, otorgado tras recurrir a la asistencia de video para el arbitraje. Los croatas asaltaron el gol de Hugo Lloris hasta el descanso y luego volvieron al vestuario.

Primer gol en la Copa del Mundo

Fue solo en el minuto 59 que los seguidores franceses pudieron resoplar un poco. Tras un cabezazo de Olivier Giroud y otro de Steven N'Zonzi, Pogba lanzó a Kylian Mbappé, la defensa croata rechazó dos veces y Pogba, desde el límite del área, soltó un zurdazo que batió al arquero croata Danijel Subasic (3-1). ¡Uf!

Hasta entonces, el centrocampista del Manchester United de Roissy-en-Brie (Sena y Marne) no había marcado aún en el Mundial. Sin embargo, fue decisivo en defensa, ganando feroces duelos en partidos eliminatorios y dando voz para motivar a las tropas.

"Me siento más cómodo hablando frente al grupo y me siento escuchado. Los mayores me escuchan y me animan a hablar. Tengo confianza para hacerlo en el vestuario", dijo el domingo.

Y eso que se lo habían tomado medio en broma, al comienzo de la preparación para el Mundial, cuando utilizó palabras similares en Canal Plus: "Tomaremos las riendas del equipo de Francia, intentaremos ser jefes", aseveró.

Más afable, menos exuberante

Transferido por más de 100 millones de euros desde la Juventus de Turín al Manchester United en 2016, venía de una temporada complicada en el club donde su entrenador, el portugués José Mourinho, lo había dejado en el banquillo en algunos partidos importantes.

Y en la selección francesa, este gran personaje, cuya exuberancia y excentricidad son promovidas regularmente por su patrocinador Adidas, a menudo ha decepcionado con un rendimiento irregular.

Su entrenador, Didier Deschamps, también le ha llamado al orden en muchas ocasiones, en privado y públicamente.

El progreso de Corentin Tolisso incluso planteó la cuestión de mantener al jugador en el rumbo hacia las 60 internacionalidades; aunque en la prensa, no en la mente de Deschamps.

En esta Copa del Mundo, se mostró más afable con la prensa, pero también más travieso. "El equipo que ofrece dudas, el equipo donde no juegan juntos [...]. Guardamos estos mensajes que recibimos al comienzo de la competencia, será nuestra fuerza durante la final", comentó, en referencia a los críticos del juego francés.

Mejor joven 2014

Declarado Mejor Joven del Mundial 2014, a pesar de una eliminación en cuartos de final con unos bleus aún en construcción, aseguró antes de la final de Moscú que la derrota en la final de la Eurocopa dos años antes contra Portugal (1-0) había servido de lección.

"Cuando ganamos contra Alemania en las semifinales, pensamos que era la final", explicó recientemente. "Contra los portugueses, pensamos que se había ganado por adelantado. Ese fue nuestro error".

Esta vez, los bleus lucharon hasta el final. "Yo no tengo una estrella. Está en la camiseta pero no la he ganado, y quiero ir a buscarla, como todos los jugadores", había comentado.

Ya está aquí esa segunda estrella y es difícil decir que Paulo no se la mereció.