¿Por qué FICUNAM?

Por mil y un motivos.

por Demian Zavoznick | hace 3 meses

Al iniciar FICUNAM, un festival de cine que explora, estudia y presenta las narrativas más vanguardistas en la industria artística que emplea al cine como su plataforma, quise presentar un poco más del cine llamado experimental. De inicio es, sin duda, de las labores más creativamente liberadoras que una persona puede hacer, a diferencia de las narraciones en las cuales predomina la moderación en lo que se muestra y cómo lo muestra, en donde cada imagen y cada sonido deben estar al servicio de la historia y los personajes. ¿Les suena conocido no solo en el cine? Claro, es lo mismo que el teatro. Pero el cine como un arte individual (o una suma de varios) puede expresar emociones, ideas, conceptos y literalmente cualquier otra cosa a través de imágenes figuradas o abstractas, a través de la edición, yuxtaposición y uso creativo del diseño de sonido. Es decir, puede centrarse en la creatividad.
 
LEE: FICUNAM inaugura su octava edición

¿Y qué es el cine vanguardista? La profesora de estudios cinematográficos Robin Blaetz ha escrito que generalmente el cine experimental y de vanguardia es uno hecho fuera de la industria del cine, sobre una base artesanal, en gran medida sin tener en cuenta las estructuras y demandas de la película narrativa tradicional.

Mientras que el cine experimental como un modo separado de la práctica de la película es internacional, sus manifestaciones más frecuentes ocurrieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial y en América del Norte y Gran Bretaña en el periodo de posguerra. La película de vanguardia a menudo se produce en el contexto del mundo artístico más amplio, particularmente en relación con las artes visuales y la literatura. También se produce con frecuencia como una crítica del cine dominante de Hollywood y sus funciones en relación con los movimientos y estrategias políticas, como el feminismo.

Aunque las películas experimentales presentan una vasta cantidad de estructuras, longitudes y preocupaciones, los cineastas antes tradicionalmente favorecían a los formatos de 8 mm y 16 mm para expresarse. Pero desde hace años los realizadores utilizan video y nuevos medios (tanto iPhones como celulares más antiguos, como el Nokia que Alexandre Koberidze emplea en Que Nunca Regrese el Verano, dentro de la programación de este festival de la máxima casa de estudios), así como también películas en instalaciones multimedia más grandes. Por lo general abarcan una amplia gama desde el tono profundamente personal e informal hasta el altamente denso y teórico. En plena época de Óscares y nuevos colonialismos, este cine diferente destaca por su naturaleza contracultural y sus prácticas cinematográficas, como oscuras perspectivas materiales e históricas que ofrecen luz a un medio que, como mero pasatiempo, ha sido totalitario en cuanto a su papel en la sociedad.

LEE: Rosen, Suwa y Wilkerson: las 3 retrospectivas de FICUNAM 8

En No Film School mencionan que el mundo del cine experimental o de vanguardia tiene una historia tan rica como la película narrativa y que podría decirse que ambos corren en pistas paralelas. A la vez Estados Unidos tiene su propia y rica tradición de cineastas experimentales y de vanguardia que ofertan experiencias que retan y hasta se sufren (algunas te obligan a tirar la toalla), pero permanecen con uno después de la función, a lo largo del tiempo. Aunque sea un cine vagamente definido como cualquier película que no utiliza la técnica cinematográfica narrativa para lograr sus objetivos (o que narra pero opta por observar el tiempo o por permitir que los ojos del espectador no forzosamente sean presas de un protagonista en una pantalla en la que cabe mucho más), la vanguardia recuerda la raíz del cine. Hoy parece fácil mirar hacia atrás y ver cómo el desarrollo de la película como un arte narrativo era una conclusión inevitable, pero cuando se inventó la tecnología cinematográfica a fines del siglo XIX, ofrecía una sensación de posibilidades ilimitadas. Sin una gramática cinemática establecida, las primeras películas eran generalmente de una sola toma, como las de los hermanos Lumière, cuyas "realidades" eran grabaciones de hechos reales sin estructura dramática tradicional.

En No Film School acertadamente recuerdan que el público estaba desorientado por las nuevas imágenes que veía. Aprovechan para decirnos que la misma fotografía todavía estaba en su infancia en ese momento, por lo que las imágenes en movimiento deben haber sido demasiado para las mentes de las personas de entonces) y es estupendo que ello aún pueda ocurrir más de un siglo después de la invención del cine. Luego llegó el desarrollo teórico del montaje de mano de figuras como Sergei Eisenstein, quien estableció nuevos usos para la edición. Era una teoría marxista e ideológica, pero sus implicaciones eran de largo alcance y sus técnicas de edición fueron rápidamente absorbidas por el lenguaje industrial del cine. Eisenstein estableció la idea de que dos disparos yuxtapuestos crean un nuevo significado. Tan fácil de explicar como que si una persona mira algo fuera de pantalla, y luego cortamos hacia una toma con algo distinto, se supone que la persona estaba mirando a ese objeto posterior. Con el paso del tiempo, las posibilidades poéticas y personales, aun en un cine más o menos industrial (solo recordemos a figuras como David Lynch) detonaron posibilidades y acercamientos con la filosofía, antropología, etnografía y surrealismo, y permitieron cuestionar a las mismas teorías del montaje y, de esta manera, a la experiencia humana.

Existe una multitud de razones por las cuales todos pueden beneficiarse del cine distinto y experimental. Ya leímos, es un cine difícil de definir. También mencionan en No Film School, “no solo porque sus pautas sean tan abstractas o incluso esotéricas, sino porque es un género tan amplio que su definición casi frustra el propósito del género en sí. En cierto sentido, se refiere a cualquier cosa que desafíe las convenciones del cine narrativo y documental tradicional. No tiene que contar una historia. No tiene que haber personajes. No necesariamente tiene que haber un mensaje de ningún tipo. Puede ser visceral o mundano, cautivador o completo. Puede ser muy personal o abiertamente político. Puede ser literalmente cualquier cosa”.

Es una forma de arte estético y aural que toma los elementos más expresivos de otros medios artísticos y los combina en un magnífico compendio y reto audiovisual y estético. Todas las películas, incluidas las de las action-figures voladoras, cuentan con elementos de fotografía, música, pintura, danza, etc. Sin embargo, las películas narrativas y documentales tradicionales no necesariamente utilizan todo el potencial de esos elementos artísticos; se enfocan en crear un sentido mejorado de la realidad narrativa antes que en crear arte estético. Con las películas experimentales o que retan más (si las aman u odian es otra discusión), estos elementos se pueden mezclar y manipular para evocar una emoción o cuestionamientos, sino es que posiciones políticas y sociales. Las decisiones creativas pueden ser opciones bien pensadas y planeadas antes del rodaje, o la filmación puede ser un acto espontáneo de expresión.

Las películas narrativas tradicionales pretenden ser una representación de la vida en el tiempo, pero se basan en una obvia artificialidad. Por ello nunca está de más jugar con el movimiento, el ritmo y la composición para enmarcar las relaciones y lo no preparado dentro y alrededor de los eventos en la continuidad del tiempo y el espacio. En efecto, por esto y mucho más, FICUNAM es una prueba contundente de que nunca faltan las alternativas ni sobran los iconoclastas.

Les dejamos 10 recomendaciones del programador Sébastien Blayac (para nada las únicas), que podrán disfrutar en #FICUNAM8 :

  1. La telenovela errante, Raúl Ruiz y Valeria Sarmiento, Chile, 1990-2017
  2. On the Beach at Night Alone (Sola en la playa de noche), Hong Sang-Soo, Corea del Sur, 2017
  3. 9 doigts (9 dedos), F.J. Ossang, Francia-Portugal, 2017
  4. Lucky, John Carroll Lynch, Estados Unidos, 2017
  5. Ex libris-The New York Public Library, Frederick Wiseman, Estados Unidos, 2017
  6. Machine Gun or Typewriter? (¿Metralleta o máquina de escribir?), Travis Wilkerson, Estados Unidos, 2015
  7. M/Other, Nobuhiro Suwa, Japón, 1999
  8. Grandeur et décadence d'un petit commerce de cinéma (Grandeza y decadencia de un pequeño comercio de cine), Jean-Luc Godard, Francia, 1986
  9. Al momia (La momia), Shadi Abdel Salam, Egipto, 1969
  10. Finis Terrae, Jean Epstein, Francia, 1929

También conocido como Yihadi | Dir. Eric BAUDELAIRE

Francia | 2017| 102'| DCP

16:00 | Sala Carlos Monsiváis

¿Quién mató al gallo Robin? | Dir. Travis WILKERSON
EUA | 2005 | 73’ | BD

19:00 | Goethe Institut

Dr. Cross, un diálogo + Me llamaban Kuny-Lemel Las confesiones de Roee Rosen | Dir. Roee Rosen
EUA-Israel | 1994-2007-2008 |  77' | DCP

20:00 | Sala Carlos Monsiváis *Presencia de talento

2/Duo | Dir. Nobuhiro SUWA
Francia | 1997 | 90' | 35mm

20:00 | Cineteca Nacional l *Presencia de talento

Buena suerte | Dir. Ben RUSSELL
Francia | 2017 | 143’ | DCP

20:00 | Le Cinéma IFAL

CONSULTEN LA PROGRAMACIÓN COMPLETA DEL IMPERDIBLE FICUNAM AQUÍ.