Bienvenidos al cabaret de los sentidos, bienvenidos a Cabaret Maldito

El espectáculo pretende que el público comulgue y participe en una salvaje y oscura fiesta de humor y pasión delirante.

por Demian Zavoznick | hace 9 meses

En el Cabaret Maldito no existen reglas, ni prohibiciones, ni restricciones, ni tabúes. Este es el Cabaret de los sentidos, donde se dan rienda suelta a los instintos más primitivos del género humano y sus deseos más ocultos y lujuriosos se manifiestan desinhibidamente.

Una antigua y decrépita catedral gótica, transformada en un diabólico Cabaret, se convierte en el hogar de Lucifer; la quintaesencia de la avaricia y el ansia de poder, la personificación de todo el mal. La puerta del Cabaret Maldito.

¿Qué es el Cabaret Maldito?          

Cabaret Maldito es una propuesta donde el personaje de Lucifer es el eje central del espectáculo. Una catedral de estilo gótico es el espacio donde la pasión, el desenfreno y la diversión convergen en perfecta armonía. Gracias a la versatilidad de los artistas, el público asistente tiene la posibilidad de experimentar un espectáculo único y original enmarcado en un impactante escenario.

El espectáculo pretende que el público comulgue y participe en una salvaje y oscura fiesta de humor y pasión delirante, con un maestro de ceremonias transformado en Lucifer, que mostrará los rincones más siniestros de este singular y viejo cabaret.

Cabaret Maldito es la fusión del teatro de vanguardia, el circo contemporáneo y el cabaret más salvaje, inconfundibles sellos de identidad del Circo de los Horrores.

  • TEATRO DESCARNADO, con una dramaturgia que cuenta la historia de ciertas figuras de culto que por una noche más de éxito son capaces de vender su alma al diablo, donde terror, humor y turbación conviven en una atmósfera única. Con monólogos del inframundo, parodias sobre ángeles y demonios, confesiones sexuales con Lucifer y la eterna lucha entre el cielo y el infierno.
  • CIRCO SENSUAL, donde la técnica circense busca provocar, alentar y caldear nuestros sentidos. Los eróticos y provocadores movimientos de los artistas, con sus perversas y malintencionadas miradas embriagadoras y sensuales números aéreos de hombre y mujer, representando entre acrobacias la locura y el desenfreno de la pasión; diabólicas contorsionistas acuáticas que se sumergen en un cáliz de sangre; patinadores pálidos y siniestros de ese oscuro mundo gótico que giran con increíble velocidad y precisión; malabares con fuego realizados por hombres de combustiones espontáneas, serán personajes que mostrarán sus habilidades en este infierno particular y que atraparán al espectador. Una explosión de los sentidos, un alarde de color, calor y quién sabe si también de sabor.
  • CABARET OSCURO, como todo cabaret que se precie, si hablamos de un cabaret tenebroso. El lado más oscuro por un cuerpo de baile de impresionantes diablas y demonios cuya caracterización va desde lo monstruoso a la belleza de la maldad.

En este espectáculo se da un paso más, incorporando música en directo, para obtener mayor autenticidad e intensificar cada momento del show. Una apuesta musical fuerte, con grandes voces en directo y danza acrobática, clásica y moderna, introducida en cada uno de los movimientos del espectáculo, además del poder de la palabra con los monólogos.

Música de piano de cola y guitarras eléctricas desbocadas convivirán con las voces negras del mas sórdido y siniestro Gospel. Música y voz en directo caracteriza este nuevo montaje bajo el prisma del viejo y encantador cabaret de los años cuarenta, aunque ciertamente renovado y actualizado en los años que nos tocan vivir.

El desenlace del Cabaret Maldito

Todo el show, todo el discurrir del Cabaret Maldito, como si de una representación teatral se tratara, tiene un principio, un nudo y un desenlace final.

Todo tiene un precio y al final la vida pasa factura. El arte, la cultura y el más difícil todavía también tienen su precio y ese es nuestro eteno estigma, por eso nos sentimos malditos, por eso el Cabaret Maldito no se vincula a un espectáculo de terror, sino a hombres y mujeres malditos por estar dispuestos a todo con el único fin de seguir un día más sobre el escenario.

Al final somos nosotros los que pagamos por estar en el Cabaret Maldito con lo más preciado que tenemos, nuestra alma.

 Al final todos los artistas caerán en el Averno, en las manos de Lucifer. Estamos condenados a sufrir el eterno examen del público.

Pasen al infierno. Bienvenidos al Cabaret Maldito.