El traidor Immanuel Kant despierta pasiones en su ciudad natal en Rusia

La figura del filósofo prusiano Immanuel Kant se encuentra en el centro de una extraña polémica en su ciudad natal, Kaliningrado.

por AFP | hace 5 días

La figura del filósofo prusiano Immanuel Kant se encuentra en el centro de una extraña polémica en su ciudad natal, Kaliningrado, donde fue acusado de "rusofobia" después de que en un sondeo en internet eligieran su nombre para el aeropuerto de la ciudad.

Nacido en 1724, Kant pasó la mayor parte de su vida en la ciudad prusiana de Königsberg, rebautizada como Kaliningrado tras ser ocupada por la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Kaliningrado es actualmente la principal ciudad del enclave ruso, con este mismo nombre, situado entre Polonia y Lituania, en el noreste de Europa.

Hasta hace pocos días, el nombre de Kant era el más votado en un sondeo para elegir la denominación del aeropuerto de la ciudad, renovado para la edición del Mundial de futbol jugado este año.

Pero, esto molestó a los dirigentes locales que acusaron al filósofo ilustrado de "rusofobia", a pesar de la ausencia de documentos históricos que justifiquen tal acusación.

En un video publicado el lunes y que se hizo viral, un hombre, identificado por los medios locales como el vicealmirante Igor Mujamechin, jefe del estado mayor de la flota rusa en el mar Báltico, pidió a los militares que votaran en contra de la opción de Kant, al que se le acusa de "haber traicionado a su patria" y se le reprocha que fuera alemán.

"Se rebajó para obtener una plaza en la universidad y así poder enseñar y escribir libros extranjeros que nadie de aquí podía leer", asegura el militar.

Tras estas acusaciones, la opción de Kant, una figura central del pensamiento moderno, se hundió en el sondeo, que concluyó el 1 de diciembre.

Finalmente, el nombre elegido fue el de la zarina Elizaveta Petrovna, que estaba al frente del Imperio Ruso cuando éste ocupó la ciudad de Königsberg en 1758, antes de tener que abandonarla cinco años más tarde.

Durante este breve periodo de ocupación rusa, Kant pidió a la zarina que lo dejara impartir clases en la universidad local, pero nunca aprobaron su petición.

La tensión que suscitaba la elección de su nombre se vio reflejada en la vandalizaron con botes de pintura de tres lugares relacionados con la vida del filósofo prusiano: su tumba, un monumento al filósofo y una placa que conmemora el lugar donde se encontraba su casa.

También se difundieron panfletos en los que sus opositores se congratulaban porque "el nombre del alemán Kant no mancillará nuestro aeropuerto".

"Para los habitantes de Kaliningrado, para la gente que piensa, Kant no es el ciudadano de ningún país, es un individuo con una dimensión planetaria", declaró a la AFP el portavoz de la catedral de Kaliningrado, donde se encuentra la tumba del filósofo Vladimir Silinevich.

La policía local interrogó a un estudiante de la universidad local que propuso en internet organizar una manifestación en apoyo a la figura de Kant.