Carl Grimes, el chico por el que el que vale la pena seguir luchando

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por Movix | hace 3 meses

Carl es un adolescente de aproximadamente 15 años de edad - aunque al iniciar la serie era un niño de 12 - de ojos azules y cabello castaño oscuro. A medida que el programa avanza, Carl madura tanto física como mentalmente, y ejemplo de lo primero es la prolongación de su cabello desde la primera temporada. Una vez un chico tímido y reservado, Carl abrazó la refundada mentalidad del nuevo mundo y se volvió un soldado en la guerra contra los caminantes. Sus habilidades para protegerse a sí mismo y a otros sobrevivientes empezaron a compararse con las de Rick, aunque su actitud infantil sigue presentándose en ocasiones.

Su rasgo distintivo es el sombrero vaquero que siempre lleva - que originalmente le pertenecía a su padre- y en lo que respecta a su manera de vestir, a menudo utiliza una camisa de manga larga sobre una camiseta, jeans oscuros y botas de montaña. El arma de fuego predilecta de Carl durante la tercera y parte de la cuarta temporada era una Beretta 92fs 9mm, con un supresor casero que estaba hecho de un bate de béisbol de aluminio. Le gustan los cómics y jugar al fútbol.

Carl es presentado como un joven endurecido por los horrores del apocalipsis. Empezó a crecer rápidamente a medida que la serie avanzaba y debió tomar decisiones cada vez más difíciles que eventualmente lo llevaron a adoptar una personalidad fría para sobrevivir.

Durante la primera temporada, Carl era aún un niño más o menos normal, que escuchaba a su madre y muy rara vez causaba problemas. A partir de la segunda se volvió mucho más curioso y comenzó a querer ser una parte ávida del grupo, y en la tercera se convirtió en un miembro prominente del equipo, muy habilidoso con las armas.

Por crecer muy rápido - más de lo que cualquier niño debería - Carl empezó a tener una visión fracturada de lo que era correcto e incorrecto, y este comportamiento lo puso en conflicto con su padre, quien deseó mantener su moral y su inocencia lo más intacta posible. Con el paso del tiempo, sin embargo, Carl reconoció y estuvo preocupado por su propia humanidad, y tras recuperar su sentido de la moralidad, terminó con una conciencia muy madura de sí mismo. Dicha consciencia madura, es generalmente superior a la de otras personas, incluso a la de su padre, quien por momentos se muestra muy inestable. Carl, en cambio, ya no duda sobre sí mismo, y, convertido en una persona muy calmada, pero constantemente preparada, parece haber llegado al final de su evolución antes que nadie, y hará lo que haga falta para enfrentar las adversidades.

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