Hortelano, la brillante excepción de la velocidad española

España, territorio tradicional de fondistas y marchadores, ha descubierto desde 2016 el gusto por la velocidad con Bruno Hortelano.

por Claro Entretenimiento | hace 4 meses

AFP. España, territorio tradicional de fondistas y marchadores, ha descubierto desde 2016 el gusto por la velocidad con Bruno Hortelano, que evitó la amputación de la mano derecha y pone en juego su corona de los 200 metros en los Campeonatos de Europa de Atletismo en Berlín.

Como los mejores, Hortelano está directamente clasificado para las semifinales de este miércoles por la tarde, con la final programada para el jueves.

A sus 26 años es un ciudadano del mundo. Nacido en Australia, con padres españoles versados en la microbiología molecular, se trasladó después con su familia a Canadá y empezó, años más tarde, estudios de Ingeniería Biomecánica en la prestigiosa Cornell University (Estado de Nueva York).

Lentamente pero con seguridad, el joven ha ido escribiendo casi en solitario la historia de la velocidad en su país, falto de campeones en las pruebas de esprint a excepción del catalán Cayetano Cornet, gran especialista de los 400 metros en los años 1980.

"Sin duda es el mejor velocista español de la historia", destaca un periodista de Madrid.

Hortelano también ha desempolvado el récord nacional más antiguo, que poseía Cornet en los 400 metros al aire libre (44.96 en agosto de 1989), firmando una marca de 44 segundos y 69 centésimas el 22 de junio de este año.

Un mes más tarde, Hortelano, también el español más rápido de todos los tiempos en los 100 metros (10.06 en 2016), mejoró su récord en los 200 metros para llevarlo a 20 segundos y 4 centésimas.

Amputación evitada

El brillante estudiante ha regresado desde lejos. Poco después de los Juegos Olímpicos de Río, donde se quedó fuera de la final de los 200 metros por un puñado de centésimas, Hortelano se dañó gravemente la mano derecha en un accidente de coche, yendo como acompañante.

Mientras estaba en urgencias, planeó la sombra de la amputación. Pero el atleta tuvo la suerte de cruzarse con el as de la traumatología Xavier Mir, el cirujano catalán ángel de la guarda de los pilotos de motociclismo.

El esprínter se perdió todo el año 2017 y no retomó la competición hasta la primavera de 2018. A pesar de que casi no siente dolor y que las operaciones y los cuidados han quedado en el pasado, Hortelano todavía protege su articulación con un guante negro.

Esto también es un signo de determinación para luchar y progresar, en un atleta que va repitiendo que todavía no conoce sus límites.

Hortelano no ha hecho la elección más fácil apuntándose en los 200 metros, sobre todo por la presencia del turco Ramil Guliyev, actual campeón del mundo.

"Me siento más fuerte que nunca. Los 200 metros son mi distancia predilecta y tengo menos experiencia en los 400 metros. En esta distancia, España posee muy buenos corredores. Espero participar en el relevo [4x400 metros] que luchará por las medallas", explica.

En los anteriores Campeonatos de Europa, en Ámsterdam, Hortelano se había llevado una alegría tan grande como extraña. Superado sobre la pista por el holandés Churandy Martina, Hortelano conoció en zona mixta la descalificación del holandés, quien había pisado las líneas.

Pensando que era una broma de los periodistas, Hortelano, aturdido e incrédulo, finalmente se lo creyó. E inmediatamente plantó la entrevista para ir a festejar la noticia sobre la pista.