Las mujeres de Givenchy

Desde la estrella de Hollywood, Audrey Hepburn, hasta la emperatriz de Irán, Farah Pahlavi, el diseñador francés cautivó la atención de las mujeres más poderosas del mundo.

por Renata Rodríguez | hace 3 meses

Hubert de Givenchy, el diseñador aristocrático que vistió a Audrey Hepburn en varias de sus películas y que una vez le envió un vestido negro a Jacqueline Kennedy cuando lo solicitó para el funeral de su esposo, falleció, de acuerdo a lo que anunció la casa parisina en estos días. Tenía 91 años de edad.

Givenchy formaba parte de los diseñadores élite de París junto con Christian Dior, Yves Saint Laurent y su mentor, Cristóbal Balenciaga, quienes redefinieron la moda durante la época de la Segunda Guerra Mundial.

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El primer desfile de modas del diseñador, que fuera un éxito absoluto con compradores y prensa, ocurrió en febrero de 1952, cuando el modista tenía solo 24 años. En esa afamada pasarela incluyó la Blusa Bettina, un tributo a su musa original, Bettina Graziani, quien fuera la modelo del momento en París, quien se unió a su marca como directora de relaciones públicas, vendedora y modelo.

Un hombre imponente de elegancia y modales impecables, creó gran amistades con sus clientelas famosas, desde estrellas de Hollywood como Liz Taylor y Lauren Bacall hasta mujeres clave en la política internacional, incluyendo Jacqueline Kennedy Onassis y la Princesa Grace de Mónaco.

Le Grand Hubert, como acostumbraban llamarle por su estatura monumental de 1.96 metros, se convirtió en el diseñador de alta costura para los personajes reconocidos mundialmente y su sello cautivó las atenciones de la socialité tapatía e ícono de la moda Gloria Guinness y la mencionada emperatriz de Irán, Farah Pahlavi.

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Pero como bien sabe el mundo, la mujer cuyo nombre se convertiría en la musa del diseñador francés fue Audrey Hepburn, a quien conoció en 1953 cuando la vistió para la comedia romántica Sabrina. Así comenzó una amistad que duró décadas, y después de ese encuentro, vistió a esta estrella de cine en casi doce de sus películas, incluyendo el éxito cinematográfico de 1961 Breakfast at Tiffany’s. Givenchy diseñó el vestido negro de noche sin mangas que usó en esta película, con todo y los collares de perlas y guantes largos hasta el codo, que terminó convirtiéndose en el aspecto más famoso de Givenchy.  

Aunque su amistad con Audrey Hepburn era única, se trataba de la época dominada por la alta costura, y Givenchy vistió a decenas de mujeres famosas. Creó el guardarropa de Jackie Kennedy para su visita de estado a Francia en 1961, cosió el vestido de color esmeralda y la chaqueta de bolero de Grace Kelly para un viaje a Washington el mismo año y, en 1972, fabricó el abrigo negro de la Duquesa de Windsor, Wallis Simpson, para el funeral de su esposo.

Su muerte rompe el vínculo con una era de oro de la elegancia del siglo XX, con el elegante vestuario que creó para las míticas Audrey Hepburn, Jaqueline Kennedy Onassis y sus contemporáneas chic.